San Michele. La isla del cementerio de Venecia.

2017. Un buen año viajero.
diciembre 19, 2017
Qué ver en Santa Clara. La ciudad del Che.
enero 3, 2018
 

Durante nuestro viaje a Italia, Venecia era una parada obligatoria ya que Gala tenía que conocer la mítica ciudad de los canales, los carnavales y las góndolas. Con tanta gente como siempre y tras dar un paseo por los imprescindibles de la Serenísima, decidimos visitar un lugar que tenía muy pendiente: Isola di San Michele, la isla dónde está ubicado el cementerio de Venecia.

Con el vaporetto llegamos en poco más de veinte minutos. Mientras nos acercábamos desde Fondamenta Nuovi la imagen era de cuadro. El muro rojizo de ladrillo se veía precioso con las capillas de piedra blanca y el verde de los cipreses.

 

Un edicto de Napoleón obligó a los venecianos a trasladar los entierros a San Michele, por la insalubridad de hacerlo en el centro de la ciudad que era donde normalmente estaban las iglesias y los camposantos. Lo mismo había hecho antes en París, construyéndose así el cementerio de Montmartre en la zona norte de la ciudad.

 

Los poderes de expansión de Napoleón Bonaparte llegaron a la ciudad de los canales. La Serenísima República de Venezia desapareció tras la llegada de las tropas francesas en 1797.
Las Guerras Napoleónicas derrotaron a la escasa flota veneciana, el gobierno local se disolvió y los territorios italianos fueron repartidos entre Francia y el Imperio Austríaco.

 

La entrada principal no es dónde atracan actualmente las embarcaciones. Sino que se hace a través del monasterio de San Michele. Encontrándonos ya en el claustro, lápidas en suelo y paredes.

Tampoco los féretros llegan en las barca dei morti, las elegantes góndolas que trasladaban a los muertos hasta la isla. Con grandes ángeles dorados en sus extremos, sin ruido de motores y con impecables gondoleros que como gremio tienen su propia sección en el cementerio.

 
 

La iglesia de San Michele que da nombre a la isla fue mandada construir en el siglo X, por las nobles familias venecianas Briosi y Brustolana. Años después la isla pasa a manos de los monjes camaldulenses y en 1836 se une a San Cristóforo della Pace, el islote en el que se encuentra el cementerio. Los 83 metros que las separaban fueron rellenados durante varias décadas de trabajo.

El cementerio fue inaugurado en 1813 y ampliado en varias ocasiones ya que la isla apenas ocupa 0,16 kilómetros cuadrados. Una de las reformas más notables fue la de Forcellini, quién añadió un hemiciclo en cuyo centro se construyó la iglesia neobizantina de San Cristóforo. El último proyecto (2008, Chipperfield) muy discutido y admirado, amplió notablemente el cementerio con laberínticas calles que recuerdan a Venecia.

 

La ciudad de Venecia cuenta con tres cementerios, estando los otros dos en la isla de Lido. Durante nuestro paseo vimos tumbas antiguas abandonadas, con lápidas y cruces rotas, que contrastaban con las nuevas llenas de flores. Tiene zonas diferenciadas por confesiones religiosas (protestantes, católicos, evangélicos...) pero también encontramos una sección de religiosos, soldados y, como decíamos al principio, otra para gondoleros.

En San Michele están enterrados muchos venecianos, pero también ilustres extranjeros que decidieron descansar eternamente en la isla tras enamorarse de Venecia. La tumba de Igor Stravinsky, en la zona ortodoxa, es una sencillísima lápida en la que sólo figura su nombre. El compositor ruso murió en Nueva York pero era conocido su idilio con la ciudad desde que asistió al Primer Festival de Música Contemporánea (1930).


 
 

Cerca encontramos a su amigo Sergei Diaghilev, el fundador de los Ballets Rusos falleció en uno de los hoteles más conocidos del Lido. En su tumba nunca faltan las flores ni las zapatillas de ballet. Al igual que no falta el balón de fútbol en la lápida de Helenio Herrera, jugador y entrenador argentino, apodado el Mago por sus trucos en el juego.

Llama la atención la escultura de bronce de Sonia Kaliensky. La Bella Dormida era una aristócrata rusa que se suicidó durante los Carnavales de 1907, por un desengaño amoroso. Sus padres encargaron al atista Butto que la representase tal y como falleció, en camisón en su habitación de un hotel veneciano.

 

No encontré la lápida del Nobel ruso Brodskij, un gran enamorado de la isla que afirmaba no ir en verano a Venecia para no encontrarse con manadas de turistas mal vestidos. Ni al también poeta Ezra Pound, conocido por su buena relación con Mussolini con quién compartía antisemitismo.

Dejamos San Michele porque el cementerio cerraba sus puertas. El vaporetto no tardó en llegar, el bullicio y a las tiendas de souvenirs nos devolvieron a la realidad de la turísitica ciudad, soprendidas de que en el bonito cementerio no hubiésemos visto ni a un turista. Nuestro viaje por el norte de Italia continuaba y la siguiente parada era muy especial ya que volvía a Udine. Mi casa en Italia.

 
 

Mientras escribía esta historia, busqué a Rachmaninov para escuchar su poema sinfónico "La isla de los muertos". Inspirado en los cuadros que Böcklin pintó del lugar, el músico ruso es capaz de trasladarte al último viaje hacia la eternidad. El ritmo de su obra lo marcan los remos golpeándose con el mar, las olas de la laguna contra las barcas de los muertos, la llegada a la isla y la vuelta de Caronte para seguir buscando almas en la bella Venecia.

 

*Para llegar a la Isla de San Michele desde Fondamenta Nove: vaporettos 4.1 ó 4.2.
*La entrada al cementerio es gratuita.
*Horario: abre a las 7.30 am y cierra a las 16.00 (de Octubre a Marzo) y a las 18.00 (de Abril a Septiembre).

 

*Gracias al blog Viajar con el Arte por sus fotografías.¡Os lo recomiendo!

19 Comments

  1. Pepa dice:

    Me ha gustado mucho el post y además con las fotos es muy ilustrativo. Una visita de lo más interesante que no me importaría repetir. ¡Un saludo!

    • Maruxaina Bóveda dice:

      ¡Hola Pepa!
      Muchas gracias por tu comentario 🙂 La verdad es que mereció mucho la pena, para la próxima visita tenemos que volver con más tiempo. ¡¡Besos!!

  2. Fue una de las visitas que nos quedó pendiente en Venecia… ¡muy chulo el artículo!

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Maribel,
      Muchas gracias por tu comentario 🙂 La verdad es que Venecia es para varios viajes, ¡tiene tantíssssimo para conocer! Un abrazo y gracias por la visita!

  3. Hay cementerios que deberían estar en las listas de imprescindibles. Hay auténticas obras de arte. Algunos son muy originales y característicos o están situados en lugares privilegiados. Nosotros hemos visitado algunos.

    • Maruxaina Bóveda dice:

      A nosotros nos gusta mucho visitarlos, creo que es una buena forma de conocer el pasado del lugar. Creo que en el caso de San Michele es el primero que visito en una isla, lo que lo hace aún más especial. ¡Un saludo MªJosé!

  4. Hola Maru!

    Sabes? A mi antes me daban muchísimo yu-yu los cementerios. Aquí en Inglaterra se ven lápidas en cualquier lado, muchos cementerios son paseables tipo parque… y poco a poco el yu-yu dio paso a la curiosidad.

    Este de San Michele de Venezia es, lo primero, muy bonito por fuera, muy “italiano”. Y por dentro parece interesante, con algunas lápidas originales.

    Y qué curioso lo de la zona para gondoleros!

    Un bacione!

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola guapa,
      El que en Inglaterra u otros países lo tengan como más normalizado ayuda a que lo veamos como un lugar más normal. Imagínate aquí en Galicia con la estrecha relación que tenemos con la muerte…aunque cada vez hay más Turismo Necrológico que le llaman.
      El de San Michele merece mucho la pena, como tu dices es muy italiano y la visita es preciosa.
      Baci cara!

  5. Estuvimos en Venecia hace poco más de un año. Pasamos por al lado del cementerio de camino a Burano, Murano y Torcello pero no nos dió por parar la verdad. Una pena ya que sin duda es una visita interesante. Gracias por acercárnosla tú 🙂

    Un abrazo

    • Maruxaina Bóveda dice:

      ¡Hola Aitor!
      A nosotras sin embargo nos quedaron pendientes Torcello y Murano, pero como digo siempre: hay que dejar algo pendiente para tener que volver 😉 Y Venecia es para muchas visitas. ¡Un abrazo de vuelta!

  6. Eva dice:

    No lo conozco porque para mi desgracia estuve solo un día en Venecia así que me lo anoto porque tiene una pinta espectacular!!!

  7. Kris dice:

    Había leído sobre este cementerio veneciano, pero cuando estuve en la ciudad no pude visitarlo. Viendo tus fotos tengo claro que es mucho más impresionantes de lo que imaginaba. Espero volver a la ciudad y tener la oportunidad de acercarme a este lugar.
    Un abrazo

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Seguro que tarde o temprano acabas volviendo a Venecia Cris. Es una visita agradable y genial para los repetidores de destino 😉

  8. Andrea dice:

    No tenia idea de este lugar, mi visita a Venecia fue muy breve y me quedaron pendientes. Muy lindo articulo y fotos1

  9. He de reconocer que no soy demasiado amiga de visitar cementerios por bonitos y originales que sean, a no ser que tenga que ir a despedir a algún ser querido. Vi este cementerio desde la ciudad y me pareció de lo más mágico, pero no fui a visitarlo, ni siquiera sabía de las historias que nos has contado de los personajes famosos que hay en él enterrados. La foto de la góndola con el féretro, es increíble. Gracias por acercarme este lugar, esto me recuerda las ganas que tengo de volver a Venezia.
    Un abrazo
    Carmen

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Carmen,
      A mí sí me gusta visitar cementerios, a través de sus habitantes descubro el lugar que visito. Y muchos se encuentran en lugares preciosos o tienen auténticas obras de arte.
      La foto de la góndola…debía ser increíble en esos años ver un entierro en San Michele. Un abrazo y gracias por tu visita 🙂

  10. José Jesús dice:

    Hola amistades.
    Sinceramente,en los cementerios,es en donde se encuentra la historia del pasado del lugar. Lógicamente,que están,las bibliotecas,etc…..;pero en
    los cementerios,están,en muchas ocasiones,la verdadera identidad de aquel lugar;y se puede apreciar,por ejemplo,numerosas obras de arte,que muchas veces,no se encuentran en los libros,ya que muchos artistas,escultores;nunca pasaron de ser artistas locales.
    A veces la gente,no se da cuenta,que en allí,es en donde,se pueden fortalecer,los valores,por ejemplo,en los estudiantes.
    Para muchos,los cementerios,son un lugar de meditación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies