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Éste es un artículo que tenía muy pendiente. Una guía de los sitios que hemos visitado en Marruecos. Un país cercano, interesante y lleno de atractivos al que nos encanta viajar.

Unas pinceladas de las ciudades más conocidas, como Marrakech o Fez, y de otras en las que es posible no cruzarse ni un turista, como Tetuán o Moulay Idriss. Lugares más sosos como Rabat junto a pueblos azules entre montañas como Chauen.

Un Marruecos de ruinas romanas, especias, fortalezas portuguesas, babuchas con pompones, zocos infinitos, alfombras de mil colores, teatros españoles, cuscús con ciruelas, llamadas a la oración, art decó, mucho té y minaretes que salpican el cielo azul marroquí.

Espero que tengais calzado cómodo, nos esperan adoquines y callejuelas. Os invito a un paseo por Marruecos.


 

AL-HOCEIMA

 

Durante uno de los viajes por el norte de Marruecos conocimos Al-Hoceimas. Situada a 130 kilómetros de Melilla y a casi 300 de Tánger, es la ciudad costera más grande del Rif, la región montañosa del país.

También es llamada Alhucemas, fruto del protectorado español sobre la ciudad que se mantuvo hasta 1956. Aquí tuvo lugar un desembarco de 18 mil soldados que dicen fue estudiado por Eisenhower para planear el de Normandía. Estuvo dirigido por el general Sanjurjo y por Francisco Franco, como coronel de la Legión Española en 1925. A su vez mandados por Primo de Rivera con el objetivo de controlar esta zona rebelde del norte del país.

Pasear por sus calles y su medina no tiene nada que ver con la imagen que tenemos de Marruecos. Alhoceima es una ciudad tranquila y nada turística. Un terremoto en 2004 destruyó la ciudad por lo que sus edificios son de nueva construcción, sin grandes atractivos, quedando algún vestigio español como el instituto Melchor de Jovellanos.

El principal reclamo de la ciudad es su paisaje. Un parque natural bañado por el Mediterráneo y sobre todo sus playas, calas de arena blanca y aguas turquesas. Éstas son elegidas como lugar de veraneo por marroquíes y turistas del norte de Europa. La más importante es Playa Quemada, con el impresionante acantilado de 70 metros que ofrece espectaculares atardeceres.


 

ASILAH

 

Incluímos Asilah en nuestro recorrido tras la recomendación de un local. La Perla del Atlántico nos enamoró con sus calles llenas de arte y su medina blanca con toques de añil.

Las murallas de Arcila son de origen portugués, como sucede en muchos otros pueblos de la costa marroquí. Pasando una de sus puertas Bab Al Kasbah se llega a plaza de la medina y a la torre defensiva Borj Al Kamra que recuerda a las construcciones de cualquier pueblo de Portugal.

Apenas 50 kilómetros la separan de Tánger y está bien comunicada por autopista y tren, siendo Asilah uno de los lugares más visitados de Marruecos. Sobre todo en verano, por sus playas y por la celebración de Festival Cultural Internacional, evento que reinventa el espacio urbano de la ciudad desde hace más de cuarenta años. Artistas de todo el mundo llenan de arte y color los muros de la medina, el programa incluye música en directo, conferencias, teatro y poesía, dándole a Asilah un aire de lo más bohemio.


 

CASABLANCA

 

Casablanca merece la pena sólo por ver su impresionante mezquita. Construida en terreno ganado al mar, se tomaron el Corán al pie de la letra: "El trono de dios se asienta sobre el mar".

El minarete es el más alto del mundo con más de 200 metros y durante años la mezquita de Hassan II estuvo en el ránking de las tres mezquitas más grandes del mundo. Se inauguró en 1993, el día del nacimiento de Mahoma, tras ocho años de trabajos y bajo el diseño de un arquitecto francés. Lámparas de cristal de Murano, madera de cedro, cerámicas, tejas verdes y un rayo láser que marca la dirección a La Meca cada noche la han convertido en todo un símbolo del país.


 

 

Conocida por la película de Bogart y Bergman, Casablanca no se rodó en la ciudad marroquí sino en estudios nortemaericanos. El mítico Rick's Café fue creado para satisfacer a los curiosos turistas que viajaban al país tras el éxito de la película.

El puerto de Casablanca es de los más importantes de África lo que convirtió a la ciudad en el principal centro comercial de Marruecos. Su medina es menos laberíntica que en otras ciudades y paseando por sus barrios pueden verse edificios art decó, fruto de su pasado francés.

CHAUEN

 

Chauen se ha convertido desde hace pocos años en uno de los destinos más fotografiados de Marruecos. Su característica medina azul ha hecho que el hermético pueblo rifeño se llene de turistas en cualquier época del año.

Los muros naturales del Rif rodean Chauen y la han protegido durante años de ataques e invasiones. Hasta 1920 no podían entrar en el pueblo azul los no mulsulmanes, siendo conocida por ser una villa intolerante y sectaria.


 

 

Quizá a su popularidad ha ayudado también que la zona sea conocida por sus plantaciones de marihuana. En Chefchaouen (nombre francés) se rodó "Bajarse al Moro" de Fernando Colomo en los años '80, de hecho nosotros conocimos a más de un español que bajaron y se quedaron. Encandilados por sus colores azules y las hierbas que te ofrecen en cada esquina.

El centro del pueblo es la plaza de Uta al-Hammam donde está la mezquita de torre octogonal y muchas terrazas para comer y saborear un buen té. Saliendo de la medina, por la puerta Bab el Onsar, se llega a la cascada Ras el Maa (Nacimiento del Agua) Es habitual ver a mujeres en los lavadores o en los molinos de harina situados junto al río.

Sin duda lo mejor de Chauen es callejear sin rumbo por su medina. No te cansarás de fotografiar las puertas de sus casas e infinitos rincones que parecen un decorado.

EL-JADIDA

 

En la costa atlántica marroquí descubrimos El-Jadida, otra ciudad en la que se refleja el pasado portugués. La fortaleza y las murallas lusas protegían Mazighan, que significa "Agua del Cielo", convirtiéndola en el principal centro de tráfico marítimo del Reino de Portugal en el siglo XVI.

La parte nueva de la ciudad no tiene ningún interés. Lo mejor está al pasar la Rue de Carreira : la ciudadela portuguesa es la mejor conservada de Marruecos, quizá por estar protegida por la UNESCO desde 2004. Caminando por su interior encontramos bonitas casas con balcones y lugares interesantes como la iglesia de la Asunción, la mezquita que sirvió de faro, los bastiones o la Cisterna portuguesa con un precioso techo abovedado. Quizá por eso Orson Welles la eligió para algunas escenas de "Otello" (1952).


 

 

Elegida por muchos turistas nacionales para sus vacaciones, El-Jadida es tranquila y fue la gran sorpresa de un viaje sin itinerario por Marruecos. Está a casi 100 kilómetros de Casablanca, a menos de dos horas en tren por lo que es perfecta para ir a pasar el día.

ESSAOUIRA

 

Essaouira es para mí un imprescindible en Marruecos. La mezcla de culturas en un aparente equilibrio perfecto y su tranquila medina con olor a mar han hecho que sea de mis sitios favoritos en el país.

Ciudad de arte y música, cada junio se celebra el Festival de Música Gnaoua desde 1998. Bajo el lema paz y unión de culturas músicos de todo el mundo se reúnen en Essaouira, con escenarios y conciertos por toda la medina. Conocida es también por sus visitantes ilustres como Hendrix o el ya citado Orson Wells. En los años '60, aquí se reunían escritores, hippies y cineastas, manteniendo hoy en día la medina ese aire bohemio.

La estampa típica de Essaouira son las barcas azules en el puerto. La antigua Mogador conserva su fortaleza portuguesa, construida en 1506 con materiales que provenían de las islas de Madeira que servía como "almacén" para las expediciones lusas. Lleno de actividad por las mañanas, el puerto se calma al atardecer. Es el lugar elegido por turistas y locales para despedir el sol.


 

FEZ

 

Dicen que de la Medina de Fez es imposible salir una vez que entras sin perderte. Un laberinto de casi diez mil calles, callejuelas y estrechos pasadizos hacen que lo mejor sea tomárselo con calma y dejarse llevar, o contratar un guía claro.

La más antigua de las ciudades imperiales tiene tres partes: la Ville Nouvelle con edificios administrativos, modernos hoteles y donde se encuentra la estación de tren; Fez el Jedid, creada en el siglo XIII donde está la judería y el Palacio Real; y Fez el Badi, la zona más antigua donde está la medina.


 

 

Imprescindible es la plaza Boujloud, grande y con cuenta-cuentos al atardecer como la plaza Jma, pero menos turística y apabullante que la de Marrakech. La puerta del mismo nombre, Bab Boujouloud, es de las más bonitas del país y da acceso a la caótica medina. Llama la atención por su decoración: por un lado verde y por el otro, el típico color azul de Fez.

En la zona oeste de la medina está el barrio de los curtidores. Sin olvidar la menta para aliviar el fuerte olor, puede verse el duro trabajo de los hombres que tratan la piel que acabará convertida en bolsos, cinturones o babuchas.

Paseando por la medina será fácil encontrar zocos en los que impera el trabajo manual, como los caldereros, herreros o carpinteros. Siendo todo un viaje en el tiempo perderse por estos mercados tradicionales. Un atractivo innegable de la histórica Fez.

MARRAKECH

 

Marrakech es la ciudad más escogida para empezar a descubrir Marruecos. La Ciudad Roja es la más visitada del país y mundialmente conocida por la plaza Jemaa-el-Fna. Declarada en 2010 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por ser "una concentración excepcional de tradiciones culturales marroquíes".

La gran plaza es un teatro al aire libre cuya función cambia según la hora del día: zumos, tatuadoras de henna y drogadas serpientes dan paso a ollas humeantes y juegos tradicionales al atardecer. Es sin duda, una de las visitas imprescindibles en Marrakech.


 

 

La Medina de Marakech como el resto está dividida en zonas según oficios. Es más turística y desde hace un par de años se ha modernizado bastante. Ahora es habitual ver escaparates que bien podrían estar en cualquier ciudad europea, junto a negocios tradicionales donde las cuentas se siguen haciendo en un papel en torno a un vaso de té. Cuanto más nos alejemos de la plaza más auténticas serán las callejuelas.

Dentro de la Medina hay varios lugares que visitar como la Madraza o escuela Ben Yousef, que prevé reabrir a principios de 2020 tras las reformas; el Museo de Marrakech o el de las Confluencias en el moderno barrio Dar el Bacha; sin olvidar los palacios El Badi y Bahía, que nos recuerdan cómo era la ciudad en sus mejores años.

De la parte nueva sólo recomiendo el Jardin Majorelle, el sueño de un pintor francés que terminó en manos del modisto Yves Saint-Laurent. Un paraíso de plantas, colores y relax perfecto para escapar del bullicio de Marrakech. Una ciudad que agobia y encanta en partes iguales.

MEKNES

 

Situada en el centro-norte del país, Meknes o Mequinez es una buena base para conocer el interior de Marruecos. Está bien comunicada por tren y autopista, a 150 kilómetros de Rabat y a unos 60 de Fez, y (todavía) no es demasiado turísitica.

Es otra de las Ciudades Imperiales, quizá la más modesta del grupo, pero con un encanto diferente. Fundada por los bereberes en el siglo X es ahora conocida como "el Versalles Marroquí" por la cantidad de monumentos y sitios naturales que tiene.


 

 

El centro de Meknes es la gran plaza el-Hedim, siempre con gente alrededor de sus comercios, restaurantes o vendedores. Allí está Bab el Mansour, la puerta más grande del norte de África, que sirvió para mostrar su poder como ciudad imperial.

Rodeada de huertos, Meknes es el lugar ideal para saborear verduras y su famoso aceite de oliva. Mientras que su zoco es perfecto para ir de compras. Más barato y con menos presión que en otras ciudades, son típicos de Meknes el mimbre o el damasquinado. Aún hay artesanos que martillo en mano incrustan en artículos de metal hilo de plata, oro o cobre creando diseños increíbles y originales.

MOULAY IDRISS

 

Moulay Idriss fue otro de los lugares que conocimos por casualidad. La pequeña población está cerca de Meknes y de Volubilis, el objetivo final de nuestro viaje por el centro del país.

Es muy conocida por los musulmanes ya que Moulay Idriss es la quinta ciudad sagrada del mundo islámico.Aquí está el mausoleo del fundador de la 1ª dinastía árabe en Marruecos. Quienes no pueden viajar a La Meca, lo hacen desde distintos puntos del país hasta aquí para honrar a Idris I, bisnieto de Mahoma.

Lo mejor del pueblo son las vistas desde la parte alta, con un paisaje salpicado de olivos. Y en la escuela, el único minarete cilíndrico de Marruecos, realizado con piedras de las cercanas ruinas romanas y cubierto de un mosaico verde con un versículo del Corán en blanco.


 

RABAT

 

Rabat es la cuarta de las Ciudades Imperiales y para mi gusto la más sosa. Quizá también su cercanía con Casablanca no le ha hecho mucho favor a la que sin embargo es capital del país.

Entre sus imprescindibles la avenida Mohamed V en la parte nueva, con edificios administrativos y cuidados jardines. El recinto amurallado de la Kasbah de los Oudayas o el musoleo de Mohamed V, diseñado por un arquitecto vietnamita. La capital de Marruecos no me transmitió nada en especial así que no veo la hora de volver para descubrirla mejor.


 

SALÉ

 

Salé es una pequeñita localidad situada frente a Rabat, a tan solo unos minutos en tren, perfecta para cambiar el ritmo tras visitar la capital. Separada de ésta por el río Bou Regreg, varios de los monumentos de Salé fueron declarados históricos en los años 1914.

Tras Bab Lamrissa, la puerta principal de la muralla, nos esperaban callejuelas y negocios nada turísticos. La Madraza y sus finos trabajos de yesería y madera es visita imprescindible, así como acercarse a la Gran Mezquita de Salé, la tercera más grande de Marruecos.


 

 

En su cementerio, con vistas a Rabat, me llamó la atención la estrechez de las tumbas. Un local me lo explicó: los musulmanes deben ser enterrados sobre el costado derecho y con la cara hacia La Meca. De ahí su pequeño tamaño y la idéntica colocación de los féretros.

TANGER

 

Con Tánger tengo una relación de amor-odio. No me canso de visitarla pero cuando estoy en ella, por momentos me supera y la aborrezco. Es una de las ciudades mejores comunicadas de Marruecos en cuanto a transporte público, se puede llegar en avión, ferry, tren y autobus.

Es una ciudad portuaria, con pasado español y un presente mezcla de pegamento y lujo. Tánger cuenta con edificios ruinosos que restaurados la harían pasar por una ciudad europea, con el encanto añadido de una medina serpenteante y menos fotogénica, más natural y en la que los vendedores no te harán ni caso.


 

 

Me encantó la visita a la antigua embajada de Estados Unidos, hoy convertida en museo y centro de Estudios. Y es que Marruecos fue el primer país que reconoció la independencia norteamericana en 1777, ante el miedo del resto del mundo por las posibles represalias del imperio británico.

La plaza 9 de Abril es otro de mis imprescindibles de Tánger. Centro neurálgico de la ciudad, dominada por la mezquita Sidi Bouabib y por el cinema Rif, que yo siempre imagino con alfombra roja y noches de estreno.

Durante años Tánger permaneció en una especie de limbo diplomático siendo elegida por espías, banqueros, artistas millonarios y bohemios en el siglo XX. Ciudad de gran belleza y perdición como era descrita por muchos entonces, bien puede definirse así también hoy.

TETOUÁN

 

Tetúan está a sólo 40 kilómetros de Ceuta y a 60 de Tánger. Poco turística, la ciudad fue reconstruida en el siglo XV por Sidi Ali Al Mandari, quien huía de Granada perseguido por la Inquisición española.

Su relación con España no terminó ahí. Tetouan fue escenario de importantes capítulos de la historia española: a finales del siglo XIX fue ocupada por O' Donnell, quien transformó la mezquita en catedral. Y de esta ciudad salió Franco el fatídico 18 de julio de 1936 hacia España.


 

 

Su arquitectura es un fiel reflejo de sus influencias: el estilo andaluz en la medina, el español de principios del siglo XX y el de los suburbios surgidos tras la independencia del país. Lástima que como sucede en Tánger, muchos de sus edificios los encontramos en estado ruinoso.

No es una ciudad bonita pero Tetuán es más auténtica y poco conocida, por lo que visitarla en un viaje por el norte de Marruecos es un buen plan. Si además te gusta el dulce, es tu ciudad. Tetuán es famosa por su buena repostería.

VOLUBILIS

 

Cuando viajamos a Marruecos no solemos llevar itinerario, pero cuando descubrí que existía Volubilis, organizamos un viaje en torno a las ruinas romanas mejor conservadas de Marruecos.

Desde Meknès fuimos en autobus hasta Moulay Idriss, son sólo 30 kilómetros pero las curvas, el estado de las carreteras y las infinitas paradas de pasajeros hicieron que fuese interminable. Menos mal que el paisaje lo compensaba y las ganas de llegar también.


 

 

Patrimonio de la Humanidad desde 1997, en Volubilis se conserva una ciudad que recrea como vivían los romanos. Mármoles y otros elementos decorativos fueron utilizados en edificios de Meknes, pero las piedras desnudas muestran la importancia de la urbe.

La Puerta de Tánger es la única que se conserva de las ocho que se unían a lo largo de la muralla. Junto al Arco del Triunfo o la Basílica son lo más destacado de las ruinas que se encuentran rodeadas de naturaleza, siendo la población más cercana Moulay Idriss a unos 3 kilómetros.

 

Y hasta aquí nuestro paseo por Marruecos. Recopilando información para este artículo, me doy cuenta que hemos visitado pocos sitios del país para ¡la cantidad de veces que hemos estado! Hemos repetido mucho en Marrakech, Tánger o Fez y sí es cierto que nos movemos a otro ritmo. Nos tomamos la máxima marroquí "Prisa Mata", al pie de la letra :)

¿Os ha gustado? ¿Los conocíais todos? ¿Qué no debemos perdernos en la siguiente escapada? Espero que tras la lectura tengais nuevos destinos en mente para vuestro próximo viaje al cercano país. Nosotros volveremos para seguir conociendo Marruecos así que espero en comentarios vuestras recomendaciones. ¡Gracias!


 

 

15 Comments

  1. ¡Hola Maruxaina!

    A mi Marruecos me encanta, ya lo sabes. He estado un par de veces, pero solo conozco Marrakech, Fez y Rabat, y la zona del Sahara donde estuve haciendo un voluntariado hace mil años.
    Tengo la espinita de Essaouira desde la primera vez, y el de Meknes y Mulay Idriss de la segunda, ¡así que espero volver pronto y poder quitármelos!
    También me gustaría mucho conocer Asilah, Chauen y Tánger… y quizá el sur, que debe ser muy auténtico y poco turístico.

    Gracias por llevarme por un rato a uno de mis países favoritos. Un abrazo

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Paula,
      No sabía que habías hecho un voluntariado en Marruecos…¡¡Interesante!!
      Los lugares que mencionas como Chauen o Mulay no tienen nada que ver con los que ya conoces así que genial porque verás otro Marruecos 😉
      Un abrazo guapa y ¡¡feliz última semana del ano!!

  2. ¡Qué manera más divertida y original de informar sobre un país! 😉 Nos ha encantado este post porque, no sólo nos ha entretenido, sino que nos ha permitido conocer muchos lugares de Marruecos que ni siquiera sabíamos que existieran…

    ¡Estás hecha una experta en Marruecos! Así que te preguntaremos cuando decidamos ir, porque nosotros todavía no lo conocemos…

    Gracias por todas las recomendaciones

    Saludos.

  3. Kris dice:

    Hay que ver lo poquito que conozco de Marruecos acabo de darme cuanta al leer este repaso tan completo que nos hacer por ese país tan cercano y tan distinto. Apuntados muchos de los lugares que mencionas porque supongo que la cercanía propiciará que pueda regresar en algún momento a seguir descubriendo este país que tanto te gusta. Un abrazo y Feliz Navidad.

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Seguro que pronto organizais una nueva escapada Cris. A mi me ha pasado igual, me parece que conozco poquísimo el país, así que el 2020 habrá que ponerle remedio 😉
      Un abrazo y felices fiestas guapa.

  4. Menudo repaso y menudo trabajo! He de reconocer que algunos nombres no me sonaban de nada, como Salé. A otros, les tengo muchas ganas, como Essaouiria o El Jadida. Esta cisterna me parece una auténtica maravilla. No me extraña que forme parte del Patrimonio de la Humanidad.

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Jordi,
      Salé fue una bonita sorpresa, para escaparse del bullicio de Rabat está genial. Y tanto Essaouira como El-Jadida te gustarían, ambas son distintas a la imagen que tenemos de Marruecos y esconden tesoros como la cisterna que comentas.
      Un saludo.

  5. Rafael dice:

    Marruecos nos encantó, pero nos quedó una espina muy grande por no ir a Essaouira. Tocará volver y visitar algún otro sitio como Chefchauen. Gracias por la info!

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Rafa,
      Pues ambos sitios merecen la pena, pero para el mismo viaje igual os compensa alquilar coche sino teneis muchos días ya que están distanciadas. Hay quien solo les dedica unas horas pero yo creo que compensa quedarse a dormir al menos una noche. Cualquier cosa ya sabes 😉
      ¡Abrazos!

  6. Margalliver dice:

    Muy original este post! a parte de que te conoces muy bien Marruecos. Si tuviera que hacerlo yo me quedaba solo con la C de Chauen y la T de Tetuán jajaja. Espero ponerle remedio pronto y seguir aumentando el abecedario de Marruecos. Gracias por todas las recomendaciones 😉

    Saludos.

    • Maruxaina Bóveda dice:

      ¡Gracias! Pues más ganas que tengo de conocerlo tras escribir este post 😉
      Buenas elecciones las tuyas, nada que ver la una con la otra. Pero ése es un de los atractivos de Marruecos, que sea tan distinto.
      Un saludo y ¡gracias por la lectura!

  7. Cris dice:

    Maruxaina, me ha encantado, no conocía muchos de los lugares pero me he ido haciendo una lista. Si ya tenía un montón de ganas de ir a Marruecos ahora tengo ganas de comprar el billete ya. No tenía ni idea de que el mítico Rick´s Café lo habían construido después de la película. Me encantan las curiosidades.

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Cris,
      Gracias por tu comentario y por la lectura 🙂
      Tengo pendiente un post con curiosidades de Marruecos que te encantará. Igual que cuando viajes al país, seguro será la primera de muchas visitas.
      Un abrazo.

  8. Luz E. dice:

    ¡Menuda joya! Después de leerte (y releerte, lo confieso) creo que este artículo es un imprescindible para viajar por primera vez a Marruecos. Me he quedado con una visión general del país, ya que todavía no he ido, aunque ya sabes que voy leyéndote y viendo tus fotos y me voy enamorando… Ojalá podamos volver pronto, por que cada vez lo alargamos más… Un saludo.

    • Maruxaina Bóveda dice:

      Hola Luz,
      Gracias guapa 🙂
      Espero que podais conocer Marruecos pronto. Ya sabes que cualquier cosa aquí estoy cuando lo organices 😉
      Un saludo y ¡feliz semana!

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